Sin ella estamos perdidos, hemos sobrevivido como raza humana, gracias a la participación y unión de las personas en momentos difíciles, ante el enemigo común de querer borrarnos del mapa, llámese enemigo común, los conquistadores, las guerras, las armas, los dictadores, las ideologías, las religiones, etc. La humanidad se ha sentido amenazada cíclicamente ya sea por el hombre mismo o por los desastres naturales (las pestes, terremotos, huracanes, inundaciones, etc.)
El hombre siente temor desaparecer del planeta, ante ese instinto de preservación lo lleva a unirse con sus semejantes para socializar sus sentimientos e identificarse con el “eros”, que es el llamado a la vida por sobre la extinción, a través de esta pequeña reflexión, analizaremos el concepto de “Participación”.

 

Según la RAE la palabra participación significa; “Tener uno parte en una cosa o tocarte algo de ella”, ante esta definición, la clave es compartir con otros ya sean ideas, acciones guiadas para el bien común y además ser parte de algo.
La definición de participación, más aceptada en la comunidad internacional es; “La capacidad para expresar decisiones que son reconocidas por el entorno social y que afectan a la propia vida y a la vida de la comunidad en la que uno vive”. (Roger Hart, 1993)
Tenemos una amplia gama de posibilidades de ponerle apellido a la palabra participación, participación social, participación juvenil, participación democrática, participación política, etc.
1.- La participación social: es entendida por lo que tiene la sociedad civil para actuar y ser un agente activo en la toma de decisiones de las políticas públicas del país, siempre a través del fortalecimiento de colectivos y sus redes sociales.
Es absolutamente vital e indispensable la participación social, ella nos permite, tomar decisiones compartidas, resolver problemas, orientar las políticas públicas de un país y evolucionar como grupo humano que marca la historia a través de los siglos.
Aunque los agentes sociales tengan divergencia y la capacidad de renunciar a lo que yo quiero, el ponerse de acuerdo para lograr el bien común, es justamente ahí cuando se fortalece y aflora la potenciación social, surgiendo de ellos mismos la solución para los problemas y conflictos.
¿Dónde y cómo participar? Es clave que cada región tenga sus propios espacios de participación, sino, queda todo en manos de los mismos de siempre, de unos pocos que viven y actúan generalmente en la capital del país. Estos espacios son diversos; los sindicatos, los colegios de (profesores, médicos, periodistas etc.) las juntas de vecino, las parroquias, redes sociales organizadas, los partidos políticos, en fin, es cosa de elegir en donde voy a participar.

Gladys Vilches Figueroa

¡Viva la participación!

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