Gastón Gaete Coddou

La ciudad puerto de Valparaíso, desde sus inicios como soporte urbano inicial las cercanías de la plaza Echaurren, posicionamiento que durante el siglo XVIII, tuvo un crecimiento que se extendió tanto en el actual barrio Puerto como a media cumbre de algunos cerros (Cordillera por ejemplo), espacios en los que se fue configurando la base de las edificaciones, cuyo uso estaba regido esencialmente por la actividad portuaria, comercial y residencial respectivamente.

A partir del siglo XIX, con la instauración del Estado nacional, el desarrollo citadino porteño fue paulatinamente incorporando extensiones mas amplias del plano y del anfiteatro porteño, lugar en el que se ubican las quebradas, accidentes físicos que para la realidad de ese entonces, proveían a la comunidad diversos recursos esenciales como ser, entre otros: agua dulce, leña, madera para la construcción y constituir vías de acceso incipientes a la parte alta de la ciudad.

Foto: Quebrada de Jaime

Con la llegada de la Edad de Oro de Valparaíso (1880 – 1930), la población local aumento así también las desigualdades sociales dado que mientras en las laderas de algunos cerros se fueron estableciendo los inmigrantes que hicieron de estas partes barrios emergentes con diversos grados de urbanización, los mas desposeídos ocuparon no solo espacios mas alejados, sino también las quebradas, presencia que por la calidad de vida de sus ocupantes las convirtieron rápidamente en hábitats insalubres con un alto grado de densidad poblacional, degradando aceleradamente este paisaje natural que otrora exhibía una flora nativa con ribetes propios del bosque esclerófilo con cursos de agua intermitentes, etc.

Durante el siglo XX y el actual, las quebradas han estado sujetas a un presión propia de la ciudad que las ha degradado y convertido muchas de ellas en vías de comunicación e instalación de viviendas regulares que ha cierta altura son reemplazadas por otras de carácter precario, cuyos moradores tienen un alto nivel de vulnerabilidad no solo social, sino ante eventos de riesgo cuya ocurrencia esta poniendo no solo en peligro la vida de esas personas sino que atentando de manera casi inevitable la rehabilitación patrimonial de estas morfologías locales.

Valparaíso y sus quebradas: su valoración como recurso natural, su sentido patrimonial y consideraciones para su recuperacion

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